La música en niños
¿Cuántas veces te han pasado por Whatsapp vídeos de niños o niñas bailando hip hop, regueton, salsa o flamenco, o incluso alguno que se atreve a taconear? Vídeos de niños y niñas cantando sin desafinar ni un poco, ¡o rapeando! Pues sí, nos fascina ese dominio del ritmo y cante en los más pequeños y es que la música es un estímulo esencial en ellos: les transforma, les divierte y les enseña muchas cosas.
La música estimula la zona derecha del cerebro que está especializada en sentimientos y habilidades especiales visuales y sonoras, como la música o el arte.
La música hace que la imaginación del niño/a viaje por diversidad de mundos diferentes, que viva experiencias y emociones que hacen que enriquezca su mente. Gracias a ello, potenciará su creatividad.
Escuchar música hace que el niño centre su atención en los diferentes sonidos y tonos de la canción, potenciando su concentración.
Bailar hace que los niños sigan el ritmo de la música encontrando una nueva forma de expresarse a través de su cuerpo. Brazos y piernas empiezan a moverse de forma armónica, coordinando sus movimientos o por lo menos, intentándolo y mejorando su desarrollo psicomotriz.
La música ayuda a socializar. Gracias a la música se crean grupos dónde los niños y niñas comienzan a comunicarse entre ellos.